Ahora estamos inmersos en la sociedad del aprendizaje donde los espacios de educación ya no se reducen a cuatro paredes pues progresivamente se incorporan los ámbitos virtuales como medios educativos; ello propicia la migración del estudiante de un ámbito pautado, donde el docente es el centro del proceso, transmisor de conocimiento, donde el recurso didáctico por excelencia es el libro; a un entorno de amplias posibilidades, donde los estudiantes son protagonistas de cambio, responsables de su aprendizaje, constructores de conocimiento y comunicadores con una multitud creciente de canales y medios.
"Cabe señalar que no solo los jóvenes deben de saber manejar estas tecnologías, también el público en general y sobre todo los adultos plenos y adultos mayores, deben de actualizarse para estar inmersos en estas nuevas plataformas."
El estudiante en el nuevo entorno virtual adquiere competencias para el aprendizaje autónomo, a través de líneas que demandan su reflexión y creatividad, donde el aprendizaje colaborativo es fundamental, pues se trata de aprender del otro y con el otro, por lo que se requiere cooperación, tolerancia y respeto, pero sobre todo, implicación que lleve a desarrollar actitudes proactivas y autónomas.
Un estudiante que logra migrar con éxito, será sin duda alguien que aprenda a aprender para la vida, a tomar decisiones acertadas, a resolver problemas y a innovar en el mundo en el que se desenvuelve; así, el entorno virtual demanda que el estudiante pueda gestionar su aprendizaje.
"Considero que la capacidad de adaptación siempre nos ayudara a desarrollar nuestras facultades y herramientas para resolver problemas o desenvolvernos correctamente en un trabajo formal."
El aprendizaje en esta modalidad de estudios se lleva cabo en un ambiente virtual, el cual incorpora el uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la denominada era de la información, caracterizada por extender el conocimiento humano a lo largo y ancho del planeta a la velocidad de la luz.
Bajo esta modalidad, el proceso educativo se enfoca más al aprendizaje que a la enseñanza, incorporando actividades y experiencias estimulantes para la autogestión y la colaboración.
"Por ello mi insistencia en un compromiso real por parte del estudiante."
El estudiante en línea no espera a que el docente le indique lo que tiene que hacer; toma un papel activo al involucrarse en el proceso como responsable de su aprendizaje.
Las características que debe poseer un estudiante en línea y los retos que enfrentará son:
-Actitud proactiva.
-Compromiso con el aprendizaje.
-Conciencia de las actitudes, destrezas, habilidades y estrategias propias.
-Actitud para trabajar en entornos colaborativos.
-Metas propias
-Aprendizaje autónomo y autogestivo.
aprender.
-Gestión y administración del tiempo.
"Con compromiso, responsabilidad, siempre siguiendo los requerimientos e instrucciones para estar al corriente con las actividades, no deberá de haber ningún problema para seguir con cada Unidad."
El desafío más grande que enfrentamos como estudiantes en línea es convertirnos en alfabetas digitales, es decir, poder identificar cuando hay una necesidad de información; trabajar con diversas fuentes y códigos; saber manejar la sobrecarga de información y discriminar la calidad de las fuentes; organizar la información y utilizarla eficazmente; saber comunicar a otros la información encontrada. Se trata de navegar en la red, no de naufragar en ella.
Importante: El verdadero aprendizaje no se basa en consumir ideas o información, sino en apropiarnos del conocimiento.